Alberto Torres Blandina publica en Belacqua su segunda novela y nos la presenta por correo electrónico:
“La novela es muy diferente a Niños rociando gato con gasolina. De hecho, no se parecen en nada. Si la primera es una novela fragmentada que utiliza el montaje cinematográfico, triste y a veces poética, con un tema crudo, una visión pesimista del mundo e influencias de Guillermo Arriaga, Julio Medem y Robe Iniesta; en Cosas que nunca ocurrirían en Tokio vamos a a encontrar una narración que respira optimismo y ganas de vivir, con influencias de Pere Calders, Italo Calvino o Stanislav Lem.

De la mano de su protagonista, un viejo barrendero, viviremos muchas historias, casi todas ellas ocurridas en el aeropuerto donde trabaja. Como la de esa mujer que lo confundió de lejos con un viejo amante y, después de acercarse, decidió seguir confundiéndolo para poder terminar una historia de amor inacabada. O la historia de un extraño club que, por una cuota mensual, diseña vidas a medida y te regala una pareja del catálogo como cuota de suscripción. El joven que inventó una lengua que eliminase todo lo malo del mundo o el científico que se cruzó, por casualidad, con el hombre que por lógica matemática él debería haber sido”.
Alberto Torres Blandina (Valencia, 1976) fue ganador del premio de novela Las Dos Orillas 2007 con La posibilidad de Miia Hakala, y finalista del Premio Azorín 2008 con la novela experimental Hotel Postmoderno (editorial InÉditor) en coautoría con Carolina Otero, Maxi Villarroya y Sergio Velasco.
Ha publicado también la novela infantil El aprendiz de héroe. Además, es profesor de literatura, dramaturgo y cantante del grupo musical Niñamala